Barrio de las Artes

El Barrio de las Artes se ubica en el área comprendida entre las calles Ciudadela, Wilson Ferreira Aldunate, 18 de Julio y la Rambla Sur.

La nueva concepción del barrio se configura en torno al concepto de “centro”, entendido como lugar de encuentro, de pertenencia colectiva e identificación del ágora ciudadano de todos los uruguayos. Antigüo epicentro de la vida social y cultural en momentos clave de la historia nacional. Presenta un número significativo de lugares y hechos fundamentales relativos, entre otros, al candombe y a los orígenes del tango, expresiones declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. Personajes y eventos de alta significación, en distintas décadas, son parte de la historia del barrio: las residencias de Pintín Castellanos, Susana Soca, Delmira Agustini, José Gurvich, por nombrar solo algunos. El legado material de figuras como Carlos Gardel, Julio Cortázar y Jorge Luis Borges, el café Tupì Nambá, y otros bares y cafés cuyos nombres ya se integraron a la memoria colectiva junto a lugares de interés público, como la Sala Verdi y el Palacio Salvo conforman un circuito para destacar y poner en valor.


Esta narrativa, la realidad del barrio y sus contrastantes: la intensa construcción de edificios de viviendas, la instalación de cadenas hoteleras, junto a viviendas abandonadas y locales comerciales en desuso, el aspecto de abandono y deterioro de algunas calles y veredas, plantean una oportunidad de visualizar y proponer acciones desde la plataforma del proyecto Memoria Futura.


La situación socio-política y económica de los últimos tiempos ha permitido la recuperación de valiosos equipamientos culturales alojados en el área de referencia, tales como: el Teatro Solís, la Sala Verdi y el mítico Hotel y Teatro Cervantes, hoy Esplendor Montevideo. Nuevos emprendimientos culturales como las obras en el ex Mercado Central por la CAF y otros indicios de evolución del barrio como la valorización del suelo y la instalación de múltiples emprendimientos comerciales y culturales de menor escala. Este marco augura una fase de renovación urbana en una zona que ha sufrido un largo período de abandono. Esta incipiente regeneración -bien acompañada y sostenida desde lo institucional- presenta todas las condiciones para convertirse en un punto neurálgico para la cultura y el turismo, extendiendo el circuito de la Ciudad Vieja más allá de la Plaza Independencia para el disfrute de montevideanos y visitantes.



Mapa del Circuito